
¿Qué es la Filiación?
En armonía con esta perspectiva, el Artículo 12 de la Ley 603 “Código de las Familias y del Proceso Familiar” proporciona una visión jurídica detallada de la filiación, subrayando que es la relación jurídico familiar que origina derechos y obligaciones tanto para la madre como para el padre, o ambos, respecto a sus hijos. Este artículo distingue dos aspectos fundamentales: la maternidad, en relación a la madre, y la paternidad, en relación al padre. Asimismo, reconoce la filiación como un derecho esencial de los hijos, constituyendo un vínculo jurídico y social que es determinante para su identidad en relación con sus progenitores.
En resumen, la filiación constituye uno de los pilares fundamentales en la estructura de las relaciones familiares, actuando como el nexo jurídico y afectivo entre progenitores e hijos. Esta relación no solo establece un vínculo legal que implica deberes y derechos recíprocos, sino que también conforma la base de la identidad personal y social de los hijos.
Marco Legal de la Filiación en Bolivia
¿Cómo se realiza la filiación en Bolivia?
- Filiación por voluntad conjunta: En este caso, si una pareja tiene un hijo, de mutuo acuerdo acuden juntos al Servicio de Registro Cívico para registrar la filiación de su hijo.
- Filiación por indicación: En caso de que uno de los progenitores esté ausente o se niegue a reconocer al hijo, el otro progenitor puede realizar el registro indicando la paternidad o maternidad del ausente. Una vez haga la indicación de la filiación, el Servicio de Registro Cívico debe notificar a la persona indicada en su último domicilio conocido, y esta tiene derecho a impugnar la filiación judicialmente. En caso de desconocerse el domicilio, esto no invalida la filiación por indicación.La filiación registrada mantiene su validez hasta una eventual cancelación por sentencia judicial.
- Filiación por Resolución Judicial: La filiación judicial es un mecanismo que se da en dos casos específicos, cuando no se pueda establecer la filiación de ambos padres de un niño niña o adolescente, la Defensoría de la Niñez y Adolescencia inicia la demanda ante un Juez para que realice la asignación de nombres y apellidos convencionales. Por otra parte, la filiación por resolución judicial se da para aquellas personas mayores de edad que no tienen una filiación materna o paterna establecida. A través de este proceso, pueden demandar la filiación ante una autoridad judicial, que, si declara probada la demanda, ordenará el respectivo registro.
La filiación no solo establece una relación legal entre padres e hijos, sino que también es fundamental para el reconocimiento de la identidad del individuo, incluyendo su nombre, nacionalidad y derechos sucesorios. Es esencial para la protección integral de los niños, niñas y adolescentes, asegurando su derecho a tener una familia, recibir cuidados y ser parte de una comunidad.