Bienes Propios en el Matrimonio: Aprende cómo Funcionan

Autora: Rocio Plata
Bienes Propios Matrimonio
¿Estás por casarte y te embarga la incertidumbre sobre tus bienes? La confusión entre bienes propios y gananciales es común en este proceso, y comprender la diferencia es fundamental para proteger tus intereses. En este artículo, buscamos guiarte a través de definir los bienes propios, su diferencia de los bienes gananciales y posibles estrategias para protegerlos durante un divorcio.

Definición de Bienes Propios según la Ley 603

En Bolivia, el régimen de bienes dentro del matrimonio y las uniones libres está claramente definido por la Ley N° 603, conocida como el “Código de las Familias y del Proceso Familiar”, promulgada en noviembre de 2014. Entonces ¿Qué son los bienes propios? Los bienes propios son aquellos que pertenecen exclusivamente a uno de los cónyuges, en su mayoría, se entiende que dichos bienes son adquiridos previamente a la constitución del matrimonio o la unión libre, según sea el caso y/o sean consecuencia de una donación, herencia. Ahora bien, según el artículo 178 de la Ley N° 603, los bienes propios son aquellos que un cónyuge posee individualmente, distinguiéndose de los bienes gananciales, que son adquiridos conjuntamente durante la vigencia de la unión matrimonial o, la unión libre. Estos bienes pueden ser obtenidos por diversos medios, tales como:

  1. Bienes propios por modo directo: Los bienes propios son aquellos que pertenecen a un solo cónyuge, adquiridos de forma directa, identificándose aquellos que se adquirieron antes de la constitución de matrimonio o unión libre, o a través de una donación, herencia o legado. Para ilustrar este punto, consideremos el siguiente ejemplo: antes de contraer matrimonio, María compra un departamento con sus propios ahorros. En el contexto de su unión con Juan, este inmueble sería catalogado como un bien propio de María. Esta clasificación busca garantizar la autonomía personal y proteger el patrimonio individual dentro de la dinámica familiar.
  2. Bienes propios con causa de adquisición anterior al matrimonio. El Artículo 180 especifica que son bienes propios de la o el cónyuge aquellos adquiridos durante el matrimonio o la unión libre por título oneroso cuando la causa de adquisición es anterior a la unión. En esta disposición se aplica a varios escenarios, incluyendo:
    • Bienes adquiridos por condición suspensiva o resolutoria cumplida durante el matrimonio, si el título es de fecha anterior a este.
    • Bienes enajenados antes de la unión y recobrados durante esta por acción de nulidad u otra causa que deja sin efecto la enajenación.
    • Bienes adquiridos por título anulable antes de la unión y confirmados durante esta.
    • Bienes adquiridos por usucapión durante la unión cuando la posesión comenzó con anterioridad a esta.
    • Donaciones remuneratorias hechas durante la unión por servicios anteriores a la misma.
  3. Bienes donados o dejados en testamento: No sólo los bienes obtenidos antes del matrimonio, se constituyen en bienes propios; de acuerdo a la Ley 603 los bienes obtenidos en una situación de donación, legado o en testamento son considerados bienes propios.
  4. Bienes propios por sustitución: Son bienes propios por sustitución los siguientes:
    • Los adquiridos con dinero propio o por permuta con otro bien propio. En este caso se debe constar o acreditar la procedencia exclusiva del dinero o del bien, empleados en la adquisición o permuta.
    • El crédito por el precio de venta, por el saldo de una permuta o de la partición de un bien propio, que se aplica a la satisfacción de las necesidades comunes.
    • Los resarcimientos e indemnizaciones por daños o pérdida de un bien propio.
  5. Bienes propios Personales: Son bienes propios de carácter personal:
    • Las rentas de invalidez, vejez y similares.
    • Los beneficios del seguro personal contratado por la o el cónyuge en provecho suyo o del otro, deducidas las primas pagadas durante la unión.
    • Los resarcimientos por daños personales de uno de los cónyuges.
    • Los derechos de propiedad intelectual.
    • Los recuerdos de familia y efectos personales como los retratos, correspondencia, condecoraciones, diplomas, armas, vestidos, adornos, libros y otros, así como los instrumentos necesarios para el ejercicio de una profesión u oficio, salvo la compensación que deba hacerse en este último caso a la comunidad ganancial.
  6. Bienes propios por acrecimiento: Son bienes propios por acrecimiento:
    • Los títulos o valores de regalías por revalorización de capitales o inversión de reservas que corresponden a títulos o valores mobiliarios propios y se dan sin desembolsos.
    • Los títulos o valores adquiridos en virtud de un derecho de suscripción, correspondiente a un título o valor propio, salvo compensación a la comunidad ganancial, si se pagan con fondos comunes.
    • La supervalía e incrementos semejantes que experimentan los bienes propios, sin provenir de mejoras.

Administración y Disposición de los Bienes Propios

La Ley N° 603 en su artículo 185 establece que cada cónyuge tiene la libre administración y disposición de sus bienes propios, esto significa que cada uno puede vender, transferir, o gravar sus propiedades sin necesidad de contar con la autorización del otro.

A pesar de esta libertad de administración, la ley impone restricciones significativas en cuanto a la disposición gratuita de estos bienes, es decir, actos por los cuales se transfieren bienes sin recibir una compensación económica, como donaciones o regalos, las cuales requieren del asentimiento del otro cónyuge. Ahora bien, la excepción al principio de no disposición gratuita se da en los casos de “anticipo de legítima”, donde un cónyuge decide transferir parte de su patrimonio que legalmente correspondería a sus herederos (por ejemplo, a sus hijos) después de su fallecimiento. Estas disposiciones se consideran avances sobre la herencia futura y son permitidas sin el asentimiento del otro cónyuge.

Otra limitación importante es la imposibilidad de renunciar a herencias o legados sin el consentimiento del otro cónyuge. Esto se debe a que tales decisiones pueden afectar el patrimonio familiar y, por ende, los intereses económicos del otro miembro de la pareja.

En resumen, mientras que la ley boliviana otorga a los cónyuges considerable libertad en la gestión de sus bienes propios, establece límites claros estableciendo que ciertas transacciones requieren del acuerdo mutuo, protegiendo así los intereses económicos del matrimonio o unión libre​​.

Protección de los Bienes Propios

Si bien el régimen boliviano establece la comunidad de los bienes, la ley reconoce que no todos los bienes pertenecen a dicha comunidad, los bienes propios son reconocidos y también respetados. Así pues, en caso de disolución del matrimonio o unión libre, los bienes propios no entran en la masa de bienes comunes a ser distribuidos entre los cónyuges. Esto asegura que aquellos bienes adquiridos por herencia, donación o antes del matrimonio se mantengan con su dueño original​​. Entonces, ¿qué medidas puede uno tomar para proteger los bienes propios y procurar que no se confundan con los bienes comunes? A continuación, algunos consejos:

  1. Documentación Clara y Precisa: Mantén una documentación detallada y actualizada de todos tus bienes propios, incluyendo cómo y cuándo fueron adquiridos. Esto es crucial para aquellos bienes obtenidos antes del matrimonio o la unión libre, así como para propiedades recibidas por donación, herencia, o legado. La documentación debe incluir, si es posible, recibos, escrituras, certificados de donación o testamento, y cualquier otro documento que pruebe la propiedad y el origen de los bienes.
  2. Seguro y Protección de Bienes Personales: Para los bienes propios de carácter personal, como los beneficios de seguros personales o rentas de invalidez, asegúrate de tener los contratos de seguro bien documentados y especifica claramente a los beneficiarios. Esto también aplica para derechos de propiedad intelectual y resarcimientos por daños personales.
  3. Registro Individual de Bienes: Para bienes que puedan clasificarse como propios por sustitución o acrecimiento, considera llevar un registro individual que permita rastrear la inversión de fondos propios en la adquisición o mejora de estos bienes. Esto es relevante para bienes adquiridos con dinero propio o por permuta con otro bien propio.
  4. Asesoría Legal: Consulta con un abogado especializado en derecho de familia para asesorarte sobre la mejor manera de proteger tus bienes propios, especialmente en situaciones complejas como la sustitución de bienes, la realización de anticipo de legítima o la realización de disposiciones gratuitas. Un experto puede ayudarte a redactar documentos legales que protejan tus intereses y se ajusten a la legislación vigente.

Implementando estas acciones, puedes asegurar una protección efectiva de tus bienes propios, respetando las disposiciones legales vigentes, y manteniendo una gestión patrimonial transparente y equitativa dentro de tu unión matrimonial o libre.

La distinción entre bienes propios y comunes es fundamental para la protección de los intereses individuales dentro de la estructura familiar. Asegura que, mientras se promueve la unidad y el apoyo mutuo en el matrimonio o unión libre, se respetan los derechos de propiedad y autonomía de cada individuo, en concordancia con los valores de igualdad y justicia promovidos por la Constitución Política del Estado. La comprensión de estas normativas es esencial para los cónyuges en Bolivia, ya que les permite gestionar adecuadamente su patrimonio, asegurando la protección de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones legales.

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Cita Formato APA 7
Plata, R. (2024, marzo 26). Bienes Propios en el Matrimonio: Aprende cómo Funcionan. https://divorciofacil.com.bo/bienes-propios-en-el-matrimonio-aprende-como-funcionan/